Pasion por el Golf
Si bien de joven solía practicar Atletismo, Gimnasia, Natación, Tenis y Futbol, el paso del tiempo, la vida sedentaria, las responsabilidades laborales y familiares, y la falta de constancia para mínimamente correr (o caminar rápido) unos 3 a 5 kms diarios, lleva al físico de un cincuentón al borde de la inactividad.
Siempre y cuando quitemos de tal concepto, el manejar el auto, el hacer zapping con el control remoto de la TV, el navegar por Internet, el responder sus correos electrónicos, el destapar una botella de cerveza y de vez en cuando algo de sexo.
Pero por suerte para nosotros, existe el GOLF.
Todo aquel que se considera golfista, sabe que hablamos de un deporte atrapante.
Un cable a tierra. Un claro reflejo de las actitudes de cada uno frente a la vida. Una pantalla que refleja a los demás el alma y lo anímico de cada uno.
Por las obligaciones diarias que uno tiene, claramente hablamos de que un gran promedio de nosotros solo lo practica un sábado, domingo o feriado. Incluso aquellos que tienen la suerte de vivir en un Country Club con cancha de golf.
Rara vez hacemos además lo correcto que es el tirar muchas pelotas de práctica en el driving.
Algunos incluso ni calientan su cuerpo antes de pegar a la pelotita desde el primer tee de salida.
Ese es en promedio el jugador de golf con el cual me compararé.
Aquellos que estamos entre 20 y 36 de handicap.
El golf es atrapante, porque es un desafío de uno contra uno mismo. Por mas que uno se engañe, queriendo competir con los que conforman su foursome, la realidad es que el partido resultara satisfactorio y uno podrá acceder a un premio en caso de tratarse de un torneo, solo si UNO mismo hace las cosas bien, inteligentemente, con la técnica y táctica correspondientes, y con el menor numero de equivocaciones posibles.
Una vez que uno conoce su handicap y las condiciones de la cancha donde jugara, hasta puede ir pensando en la semana una estrategia de juego, como para ir ya evadiendo en su mente los problemas que lo aquejen. Después obviamente esta estrategia no podrá plasmarse en realidad, porque el juego es el juego. Y cada vez que uno sale a jugar es una circunstancia absolutamente nueva a la que se enfrenta.
Las condiciones del terreno, climáticas, etc le suman pimienta al tema.
Y esto si que es decisorio en nuestro rendimiento, cuando apenas con suerte sabemos pegarle derecho a la pelota y a una distancia equivalente y conocida con cada hierro o madera.
Los de primera categoría, ni que hablar los profesionales, saben pegar de modo que la pelota salga mas baja o mas alta, con fade, con slide, etc. Ellos, provocan esto con su golpe. A nosotros, nos sale! Y generalmente no lo que queríamos.
El golf es un espejo de nuestra alma. El día que estamos nerviosos, distraídos, furiosos, ese día concéntrese en la naturaleza de la cancha, en los animalitos que podrá cruzarse en su juego, disfrute del hoyo 19 o de un refrigerio en el hoyo 9.. pero olvídese de su rendimiento.
Ese día estará tenso, pegara detrás de la bola o golpeara la misma encima, sacara divots enormes y no frecuentes en su juego, por algún motivo aparentemente inexplicable ese día su bola recorrerá fueras de limite, quedara detrás de árboles o impedimentos inamovibles, y además usted estará proclive a tomar las peores decisiones en su vida de golfista. Usara madera para pegarle a una bola ubicada en un rough de pasto alto, intentando recuperar distancia tras una mala salida del tee, y conseguirá el resultado contrario. Pretenderá sacar a buena la bola entre ramas y árboles, en lugar de declararla injugable, y tras pegar en un árbol su bola quedara en una peor posición.
Es usted tramposo en los negocios? Será el típico jugador que pisa el pasto detrás del descanso de la bola para poder entrar mejor con su hierro, el que disimuladamente acomoda la bola con una patadita si la misma quedo mal asentada, contara un golpe de menos en cada hoyo, llevara en un bolsillo a mano una bola idéntica a la que tiene en juego para reemplazarla por la otra cuando no encuentra esta y no declararla como perdida, etc. El golf es un deporte de caballeros, y el fair play no va con los ventajeros de la vida.
Es usted un tanto engreído en la vida? Nadie mas ciclotímico entonces en este juego. El día que logre jugar cerca del par de la cancha, será el jugador mas insoportable que exista durante el juego y después del juego.
Y después del juego, ya que lo mencionamos, vendrá la reunión de amigos, donde no importara en principio el tema familia, negocios, salud.. lo único que importara comentar es como y porque logro ese birdie, ni hablar si logra hoyo en uno, y fundamental y principalmente vendrá la explicación de porque termino 3 o 4 golpes arriba de lo que podría haber terminado.
Ningún jugador de golf que se precie esta conforme con su resultado, inevitablemente siente que jugo para obtener dos o tres golpes menos, siempre.
Claro que también puede que ese día no haya ocurrido nada en la cancha que merezca ser comentado en su performance. Para eso están los compañeros del foursome y el tema de conversación será o lo bien que jugo este, o lo mal que lo hizo. Pero siempre el tema será el juego desarrollado, y se prohíbe hablar de otro tema.
Cuando se llega a esa instancia, donde no hay mas que comentar del partido, es que llego la hora de retirarse a nuestros hogares.
En un próximo relato intentare armar una clasificación realista de los golfistas, hablaremos de la real importancia de conocer las reglas, sobre todo las internas en una cancha, y hablaremos de las trampas tradicionales, que comenten los otros, obviamente.


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